¡Hola a todos! Hoy me paso por aquí para abrir un melón que nos toca de cerca a familias y docentes. Como maestra de Primaria, vivo a diario entre pupitres, risas y, cada vez más, sombras de pantallas.
Se habla mucho de la nueva normativa de prohibir las redes sociales a menores de 16 años en España. Sé que es un tema que genera debate: «¿Es poner puertas al campo?», «¿No es mejor educar que prohibir?». Pues bien, hoy quiero mojarme: estoy a favor. Y no lo digo desde la teoría, sino desde lo que veo cada mañana al entrar en clase y salir del cole. Si no permitimos que un menor de 16 años decida el futuro de su país en las urnas o maneje un vehículo por la carretera, ¿por qué les entregamos un algoritmo diseñado para crear adicción y comparativa constante antes de que su cerebro termine de desarrollarse? Establecer los 16 años como límite no es quitarles un derecho, es reconocer que, al igual que para conducir o votar, se necesita una base de madurez que el entorno digital, hoy por hoy, no está respetando.
Lo que veo en el aula (y lo que me preocupa)
Cuando un niño de 10 o 11 años tiene acceso a algoritmos diseñados para adultos, ocurren cosas que no podemos ignorar:
- La pérdida del «aquí y ahora»: Me encuentro con alumnos agotados porque han estado pendientes de un grupo de WhatsApp o de un vídeo viral hasta las mil. Su capacidad de atención se está fragmentando.
- La gestión de la frustración: En el patio, los conflictos ya no son solo por un balón; vienen de comentarios en fotos o de quién sigue a quién, o quién ha jugado con quien en ciertos juegos como Roblox. Las redes sociales les exigen una madurez emocional que, por pura biología, aún no tienen.
- La identidad en construcción: A estas edades están descubriendo quiénes son. Comparar su vida real con la vida «filtrada y perfecta» de otros, es una batalla injusta que daña su autoestima antes de que esta sea sólida.
- Adicción: Al salir del cole lo que veo en muchos casos es adicción. Niños que quieren salir corriendo para poder coger su teléfono o su ordenador. No necesitan ni buscan el socializar en la vida real, necesitan hacerlo a través de una pantalla. Con lo frío que esto puede llegar a ser.
Lo que dicen los datos: no es una «sensación» de maestra
No se trata de una opinión subjetiva. Los datos del último año (2025) son una llamada de atención para todos:
- Ciberacoso en aumento: Según estudios recientes de la Fundación ANAR, el 12,3% del alumnado ya sufre acoso escolar o ciberbullying. Lo más preocupante es que la mayor parte de las víctimas se concentran precisamente entre los 11 y 12 años, en plena transición a la adolescencia.
- Salud Mental: Informes de UNICEF España alertan de que 1 de cada 3 adolescentes reconoce haber sufrido algún tipo de violencia o control digital.
- El «agujero negro» del sueño: El 60% de los menores reconoce perder horas de sueño por el uso de redes, lo que impacta directamente en su rendimiento en clase al día siguiente.
Si todavía tenéis dudas sobre por qué defiendo este límite de edad, os pido que leáis «Redes«, la novela de Eloy Moreno.
No es solo un libro; es un espejo. Eloy tiene una capacidad asombrosa para narrar la realidad de nuestros jóvenes, y en esta obra disecciona perfectamente cómo la búsqueda de validación (el famoso like) puede llegar a desdibujar la realidad. Como maestra y aficionada a sus libros, lo recomiendo porque:
- Pone palabras a lo que ellos sienten: Refleja esa presión invisible por ser «perfectos» online.
- Nos abre los ojos a las familias: Nos ayuda a entender los peligros del grooming, el ciberbullying y la pérdida de privacidad de una forma valiente y sin rodeos.
- Genera debate: Es el libro perfecto para leer en casa o en clase y preguntar: «¿Realmente merece la pena este precio por un poco de atención digital?».
Es una lectura que duele, pero que es necesaria. Si queremos educar, primero tenemos que ser conscientes del mundo en el que se mueven, y Eloy Moreno nos lo pone en bandeja.
Y vosotros, qué opináis sobre todo esto? Podéis dejar vuestra opinión en los comentarios del post o accediendo a la pestaña contacto

